Nuevos límites de la OMI a las emisiones de azufre en el transporte maritimo

Muchos cargadores consideran que las navieras deberían haber reaccionado antes y no trasladar ahora el problema a sus clientes.

La decisión de la Organización Marítima Internacional de implementar un límite del 0,5% en el contenido de azufre admisible en los combustibles marítimos, que se aplicará a partir del 1 de enero de 2020, tendrá consecuencias para todos los actores de la industria marítima.

El futuro es especialmente incierto para los importadores y exportadores, que tendrán que soportar unos significativos incrementos de sus costes en el futuro cercano. La consultora Drewry ha querido conocer de cerca sus preocupaciones y ayudarles a entender los nuevos desafíos a los que se enfrentan.

Alrededor de la mitad de ellos admite haber sido informado de los nuevos cambios regulatorios por parte de la naviera o transitario con el que suelen trabajar, pero el 75% lamenta no haber recibido ningún dato sobre los planes de los operadores para recuperar este incremento de costes.

De hecho, sólo un 13% ha sido debidamente informado al respecto y como resultado, un 86% de los cargadores aún no ha realizado ninguna evaluación sobre el impacto de estas medidas para su empresa. Si bien un 51% considera que será medio, un 21% lo califica como extremadamente alto.

Además, un 58% cree que los mecanismos utilizados por las navieras para recuperar sus gastos extra en este ámbito no son suficientemente justos y transparentes. En conclusión, un 17% cree no estar nada preparado para los cambios que se avecinan, un 71% aún se sitúa en un punto medio y un 18% cree estar ya listo para el aumento de costes.

Muchos consideran que los operadores deberían haber actuado mucho antes en lugar de reaccionar a la desesperada trasladando el problema a sus clientes. También exigen que estos costes queden incluidos en las tasas generales en lugar de aplicarse como un extra o que se establezca un índice de precios aceptado por todos los operadores.