La red de concesionarios españoles está a punto de dejar atrás un año que ha resultado muy complejo para toda la cadena de valor por la crisis sanitaria del Covid-19.

Gerardo Pérez, presidente de Faconauto, ha alertado ya de la amenaza que supone la subida del impuesto de matriculación, que contribuirá al envejecimiento del parque español, con el consecuente incremento de las emisiones.

Si nada lo cambia, el impuesto de matriculación se puede llevar por delante más de 16.000 empleos de los concesionarios, alertan desde la Federación. «El consumidor no puede soportar una subida de impuestos» ha insistido Pérez, que ha reclamado también un Plan Renove operativo y más sencillo, similar a los que ya funcionaron, como el Plan PIVE, pues se podrían perder hasta 110.000 ventas.

El objetivo, en su opinión, es seguir avanzando hacia una movilidad conectada, responsable y sostenible. No obstante, aunque todas las partes involucradas tienen claro hacia dónde ir, «no coincidimos en la velocidad en la que se implementa este cambio«, ha asegurado el presidente de Faconauto.

Por ello, ha reclamado un plan donde se tengan en cuenta los tiempos, una mayor protección del empleo y una voz clara dentro del Gobierno.