prorrogadas las 44 toneladas en Cataluña durante un año más

El impacto que conllevaría la incorporación de las 44 toneladas de carga máxima en el sector del transporte de mercancías por carretera reduciría en un 11,5% los costes económicos por tonelada y kilómetro. Es decir, un ahorro global de entre 278 y 358 millones de euros al año. Así lo indica el estudio realizado por la Universidad Politécnica de Barcelona (UPC) para la Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC).

La medida mejoraría la productividad de cargadores y transportistas, siempre que fueran aptos para llevar la carga las tractoras de 2 ejes, que constituyen el 99% del parque actual, y los semirremolques de tres ejes. De lo contrario, las empresas estarían obligadas a invertir en el cambio del parque actual.

El estudio de la UCP también ha contemplado el incremento del gasto destinado al mantenimiento de las infraestructuras, que sufrirían un mayor deterioro. Se incrementaría entre 21 y 37 millones de euros al año. Cifra minúscula en comparación con el ahorro total.

Asimismo, la disminución de tráfico que acompañaría a la medida, ayudaría a reducir la emisión de gases invernaderos. El informe precisa que se reducirían entre 105.249 y las 129.000 toneladas por año.

Por su parte, el número de operaciones disminuiría en torno a un 1,36 y un 1,7%. Esto no quiere decir que se reduciría la demanda, pues el aumento de productividad generaría nueva actividad de transporte allí donde el coste de producción y la logística es menor. Siempre según el informe de la UPC, la actividad aumentaría en dichas zonas un 0,1% por cada 1% de productividad del medio de transporte.

La medida de las 44 toneladas promovida por la DGT desde el pasado mes de julio, suma ya varios meses de experiencia en Cataluña. Es más, la Generalitat ha decidido prorrogar el plan que permite las 44 toneladas.

No solo Cataluña cuenta no ello, puesto que en la Unión Europea son muchos los países que permiten el transporte de mercancías con una masa de 44 toneladas o superior, mediante vehículos de cinco ejes. En otros países el límite se establece en 42 toneladas.

Cabe recordar que, una vez se haya introducido la medida, no todas las operaciones de carga y transporte requerirían tan alto tonelaje. Solo tendría sentido en aquellas cuyo nivel de ocupación alcanza en la actualidad entre el 90 y el 100% de su capacidad. Además, hay que contar con las limitaciones técnicas y físicas de los vehículos.

Con todo ello, el uso de las 44 toneladas se situará entre el 21 y el 26% de las operacions que lleven a cabo los vehículos T2S3. Por tanto, entre un 8 y un 10% de las operaciones globales de transporte de mercancía con vehículos pesados se aprovecharán de la introducción de las 44 toneladas.

La CNTC quiere marcar el rumbo

La medida que pretende aumentar la capacidad de carga de los vehículos de transporte pesado no cuenta con el apoyo mayoritario del sector. Desde el Comité Nacional de Transporte por Carretera que preside Ovidio de la Roza se han mostrado contrarios.

Después de lo avanzado por la directora general de Tráfico, María Seguí, a las principales asociaciones nacionales de transportistas el pasado mes de julio, desde la  Dirección General de Tráfico se va a promover la modificación de la normativa vigente sobre pesos y dimensiones de los vehículos de transporte, en la que se contemplará, entre otras cuestiones, el incremento de la altura máxima a 4’5 metros, así como el aumento de tonelaje máximo hasta 44 toneladas estableciéndose un calendario transitorio de introducción de dicha medida.

Ante esta situación, en el CNTC han decidido formar una comisión de trabajo con el fin de presentar una propuesta propia sobre cómo debería llevarse a cabo la implantación de las 44 toneladas, con la esperanza de que se escuche la voz de los principales afectados por esta medida.