via ferroviaria tercer carril

La Generalitat valenciana siempre ha previsto que el tercer carril en el Corredor Mediterráneo estaría operativo de Alicante a Castellón para 2015 o 2016. Sin embargo, las últimas intenciones del gobierno francés de posponer las inversiones de su trama de su red hasta después de 2030 debido a la situación económica, restarían operatividad al Corredor. 

Por ese motivo, los empresarios valencianos han insistido en la importancia de “hacer piña” con el objetivo de exigir al Gobierno de España la finalización del tercer carril, fundamental para «la competitividad, la creación de empleo y la fortaleza de las empresas«.

Así lo ha manifestado el responsable de Pro-AVE, Federico Félix, quien ha indicado que se dirigirán a la Unión Europea para ejercer presión cuando «tengamos la infraestructura al 30 o al 40%«, para llegar «cargados de razones«.

Ha reiterado que el transporte por carretera de algunas mercancías, como las agrícolas, tiene costes «inaceptables», y ha pedido «la complicidad» de los medios de comunicación en la defensa del Corredor.

Según ha explicado, ha habido «una serie de lecturas» sobre las dificultades que podría haber cuando el Corredor llegue a territorio francés y «se han sembrado dudas», en referencia al temor de la asociación Ferrmed de que la negociación de la financiación de las redes transeuropeas incorpore el tercer carril y deje fuera la planificación del corredor.

«Nosotros decimos que no es así, que habrá algunas dificultades pero todas solucionables y salvables», ha asegurado, aunque ha reconocido la fuerza de los transportistas franceses, para quienes el Corredor es «un competidor muy serio«. 

Según se ha destacado, las principales presiones para la actual postura del Gobierno francés provienen de las asociaciones de transportistas franceses que ven en la red ferroviaria una amenaza para su sector, según recoge El País. 

Asimismo, durante el encuentro, Félix ha resaltado que «la mejor manera de unir por ferrocarril los puertos valencianos con el resto de Europa es a través del tercer hilo».

El Gobierno francés anunció recientemente que, por motivos presupuestarios, no empezará su parte de las obras hasta 2030. Por ese motivo, la asociación de defensa del corredor Ferrmed publicó un informe en el que, entre otras cosas, se barajaba el peligro de que la decisión francesa provoque aglomeraciones de trenes en la frontera.