Un reciente informe de la Unión Postal Internacional calcula que los envíos postales se han reducido un 21% durante 2020, algo que es debido en gran parte a la crisis sanitaria.

El retroceso es el más grande registrado por la agencia internacional desde que realiza mediciones e implica, además, que los tiempos de entrega se están ensanchando, debido a incidencias en el servicio, entre las que se incluyen suspensiones de servicios o faltas puntuales de capacidad.

Además del impacto, el estudio de la Unión Postal Internacional también dibuja tres escenarios para el sector a nivel mundial tras la crisis sanitaria.

El más pesimista de todos estima que el sector no podrá recuperarse del impacto de la pandemia debido a las debilidades estructurales que ya presentaba con anterioridad, mientras que el más optimista anticipa una práctica recuperación de los volúmenes.

Entre ambos, el más realista estima que la vuelta a los niveles de servicio anteriores a la crisis será relativa, dado que siguen persisitiendo una serie de factores que hacen que el negocio postal esté en franco retroceso a nivel mundial.

Para evitar los peores vaticinios, el trabajo de la Unión Postal Universal aboga por una mayor diversificación en la actividad de los operadores postales, abierta a servicios para los ciudadanos, como pagos a distancia, así como por reforzar la calidad de las entregas.