Coincidiendo con el inicio de las negociaciones entre Anesco y los sindicatos para lograr ratificar un nuevo IV acuerdo marco del sector, los estibadores del puerto de Vigo parecen dispuestos a hacerse notar. Así, el pasado miércoles los trabajadores de la Sagep paralizaron la terminal de Vigo tras negarse a realizar labores de carga y descarga de buques aduciendo falta de personal propio para las manos nombradas.

Fuentes de la Autoridad Portuaria explicaron que se negaron de forma “tajante” a que los equipos de trabajo se completaran con personal ajeno a la Sagep, desobedeciendo las órdenes de incorporación a su puesto de trabajo y paralizando la actividad de manipulación de mercancías en el Puerto de Vigo.

Según informa La Voz de Galicia, el conflicto provocó que cuatro buques quedaran sin despachar: dos portacontenedores, uno de transporte de coches y otro de carga general.

Con el objetivo de encauzar la situación y recobrar la normalidad, se celebraron varias reuniones a lo largo del día entre representantes de los trabajadores con los de las empresas afectadas, la Autoridad Portuaria y la Sagep.  La tensión fue alta y las empresas estibadoras que forman la Sagep decidieron abrir expedientes disciplinarios a varios de sus trabajadores ante el incumplimiento contractual de los mismos, llegando a entregar una veintena de cartas de despido, por lo que los estibadores amenazaron con una huelga.

A última hora del miércoles se llegó a un acuerdo con el compromiso de retomar el trabajo habitual a partir de este pasado jueves. En todo caso, los estibadores exigieron que cualquier medida que modifique las condiciones de trabajo sea pactada.

La plantilla de la Sagep del puerto de Vigo está integrada por 126 personas. Según La Voz de Galicia, por razones de operatividad, un número inusualmente elevado de estibadores habían trabajado durante la madrugada. Ese fue el motivo por el que ayer apenas había una veintena de trabajadores disponibles. Estos mostraron su desacuerdo con la organización y el reparto de tareas diseñado por la dirección.

Entendían que la empresa se estaba saltando las normas sin previo aviso. Una veintena de estibadores no son suficientes para descargar cuatro barcos, por eso los responsables de la Sagep trataron de completar las manos con personal ajeno, decisión que fue la espoleta que disparó el conflicto.

Desde la Autoridad de Vigo se destaca el apoyo a todas las medidas que garanticen la operatividad y el trabajo en los muelles.