Puerto de Lisboa

Los estibadores del puerto de Lisboa han iniciado un mes de paros parciales que amenazan con reducir la actividad en sus instalaciones, tal como ocurrió en 2012, cuando varias huelgas afectaron sensiblemente el tráfico de contenedores.

Los sindicatos justifican esta decisión de movilizarse por la contratación de trabajadores «sin formación específica» para sustituir bajas y jubilaciones. En su opinión, se incurre de este modo en un incumplimiento del convenio colectivo vigente y se aumenta el riesgo de una mayor «siniestralidad laboral«.

Las organizaciones patronales, por su parte, han negado haber cometido cualquier ilegalidad, condenando duramente esta paralización, «cuyas consecuencias perjudican la actividad portuaria y a todos los que viven de ella, además de afectar a la economía nacional«, según expresaron en un comunicado.

La movilización de los estibadores del puerto de Lisboa recuerda a los paros convocados a finales de 2012, cuando este colectivo protestaba por la aprobación de una nueva norma que introducía cambios en sus condiciones laborales.

Pese a su oposición, esta «Ley del Régimen Jurídico del Trabajo Portuario» entró en vigor en enero y permite «nuevas formas de contratación» que antes no eran contempladas con el fin de facilitar una reducción de costes laborales en los puertos que favorezca una bajada de precios y así estimular las exportaciones.

Una vez aprobada la nueva legislación, falta negociar el convenio colectivo que se adapte a la norma, un proceso que estaba previsto que comenzara a principios de año y que, según los sindicatos, todavía no ha arrancado.

Los paros que se secundaron el año pasado causaron, de acuerdo con las autoridades portuarias de la capital lusa, una caída del tráfico de contenedores del 10 % en todo 2012.

«Estas huelgas alejan a navíos y cargas, perjudican y encarecen las exportaciones, además de poner en riesgo los puestos de trabajo y el mero anuncio de un paro lleva a los armadores que hacen escala habitualmente en Lisboa a alterar sus rutas«, lamentaron desde las patronales.

Según sus datos, los puertos que el pasado ejercicio celebraron huelgas intermitentes durante meses, como Lisboa, Aveiro en el norte, Setúbal en el sur y Figueira da Foz en el centro del país vecino, vieron reducida su actividadDe esta situación se aprovecharon grandes puertos portugueses, especialmente el de Leixoes y Sines así como algunos de España.

Los estibadores, sin embargo, centran sus quejas en la sustitución de 18 compañeros despedidos en enero de este año por trabajadores con contrato temporal y en el empleo de personas «sin la formación necesaria» en diferentes áreas de la de actividad portuaria.