¿Cómo reducir aún más las emisiones de CO2 en el transporte de mercancías por carretera? Ese ha sido el tema del debate organizado conjuntamente entre la Unión Internacional de Transportes por Carretera (IRU) y la Asociación Alemana de la Industria Automovilística (VDA) celebrado en el salón IAA 2014 de Vehículos Comerciales.

En el marco de la nueva estrategia de la Comisión Europea para reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2 de los vehículos industriales, en el debate se han reconocido los avances logrados hasta el momento y los planes trazados para continuar con la ‘descarbonización’ del transporte de mercancías por carretera. Así, se ha valorado positivamente la reducción en el consumo de combustible y en las emisiones de CO2 gracias a los nuevos planteamientos de la industria. Con ello, se ha logrado un aumento de la eficiencia y una reducción de costes.

Sin embargo, también se han identificado las barreras que obstaculizan la capacidad de la industria para seguir avanzando en este terreno, como son la falta de transparencia en las tecnologías disponibles para reducir aún más el consumo y las emisiones de CO2, las limitaciones reglamentarias y las dificultades para invertir en nuevos vehículos más respetuosos con el medio ambiente.

Por ello, se han exigido más soluciones y se ha animado a participar a los operadores de transporte a través de una mejor orientación de las soluciones disponibles y que se aumente la inversión. En este sentido, se ha destacado la iniciativa de varias asociaciones de transporte nacionales que ya han dado recomendaciones a sus operadores sobre este aspecto.

Según la VDA, el consumo de combustible de los camiones se ha reducido un 60% desde la década de 1960, fecha desde la que los fabricantes llevan recibiendo la solicitud de sus clientes por disminuir el uso de combustible y aumentar, de esta forma, la eficiencia.

Nuevo planteamiento de la UE

En cuanto a la nueva estrategia de la Comisión Europea para reducir las emisiones de CO2 y el consumo de combustible, en general, ha sido bien recibida, especialmente la creación de una metodología armonizada para medir, informar y controlar el consumo de combustible y emisiones de CO2 de los nuevos vehículos pesados​​.

No obstante, se han apuntado algunas deficiencias, como la falta de reconocimiento de los esfuerzos de los operadores de transporte para reducir el consumo o la percepción de que dicha estrategia podría utilizarse para forzar el cambio hacia el ferrocarril.

En este sentido, la IRU ha solicitado que las instituciones y gobiernos europeos realicen un mayor esfuerzo por reconocer las iniciativas voluntarias que lleva a cabo la industria y que estas se utilicen a la hora de plantear nuevas medidas. Así, «se debería reforzar la cooperación entre fabricantes de vehículos y de componentes, representantes de operadores de transporte y gobiernos para buscar soluciones y difundir las iniciativas», ha recalcado la asociación.

Por último, durante este debate, los fabricantes se han comprometido a continuar con sus esfuerzos para mejorar la eficiencia energética de los camiones, pero se ha señalado que las innovaciones técnicas, por sí solas, no serán suficientes, ya que deberán contribuir también los operadores, los conductores y los responsables políticos. Como ejemplo, se ha citado la inversión en infraestructura pública como un factor importante en la estrategia de sostenibilidad para el transporte por carretera. «Cuando se producen atascos de tráfico debido a la insuficiente infraestructura, lo que aumenta el consumo de combustible, todos los esfuerzos de la industria son en vano», ha declarado la VDA.