La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Acea, se ha unido a Eurelectric y Transport & Environment para pedir a las instituciones europeas que faciliten el rápido desarrollo de una infraestructura de recarga de vehículos eléctricos.

La movilidad eléctrica juega un papel crucial para la descarbonización del transporte por carretera y la consecución de los objetivos medioambientales de la Unión Europea. Por eso, las tres asociaciones exigen que se garantice el derecho a recargar sus vehículos a todos los ciudadanos, para que esta actividad acabe siendo tan sencilla como repostar combustible.

Esto requiere un despliegue masivo de una infraestructura de carga inteligente estratégicamente localizada, para que los conductores puedan recargar sus vehículos sin afectar o saturar la red eléctrica europea. Las barreras a la movilidad eléctrica deberían ser eliminadas, tanto en zonas urbanas como en autopistas, de modo que los usuarios puedan cargar sus vehículos en casa, en el trabajo o en la carretera de manera sencilla.

Para ello, es fundamental que se modifique y refuerce la legislación actual, como la Ley de Combustibles Alternativos o la directiva sobre la Actividad Energética en los Edificios. Desde Acea, Eurelectric y Transport & Environment, también solicitan que se destinen más fondos europeos para acelerar el desarrollo de estas infraestructuras y que se utilicen otros instrumentos financieros para mejorar la cobertura en este ámbito de todos los Estados Miembros.

Ahora que los fabricantes están centrados en el desarrollo de nuevos modelos eléctricos, se calcula que de cara a 2025, serán necesarios unos 1,2 millones de puntos de recarga públicos. Además, es necesario impulsar el cambio hacia la electromovilidad lo antes posible para conseguir detener el calentamiento global.