Portacontenedores en el puerto de Valencia

Se espera que en el segundo semestre del año, la contracción económica genere una menor demanda.

El Valencia Containeraised Freight Index, VCFI, ha alcanzado en julio un valor de 1.066,79 puntos, un 0,98% por encima del nivel del mes de junio, aunque el crecimiento acumulado desde sus inicios es del 6,67%. En cambio, si se considera únicamente el 2019, ha experimentado un descenso del 2,9%.

Por áreas geográficas, los fletes hacia los países bálticos y la Europa atlántica se han mantenido estables, aunque destacan el crecimiento del 7,14% en el Mediterráneo Oriental y del 2% en Oriente Medio, así como del 1,94% en Estados Unidos y Canadá.

En los dos primeros casos, los incrementos se deben a ajustes en los precios para equilibrar la oferta y la demanda, pero en el tercero se debe al dinamismo del tráfico hacia Estados Unidos, el principal destino de la exportación de contenedores embarcados en Valencia. Además, Canadá es el destino donde más han crecido las exportaciones de la región en los cinco primeros meses de 2019.

En sentido negativo, los fletes de exportación hacia el subcontinente indio han caído un 7,1%, y los de África oriental un 1.06% y los de África occidental un 1.25%. En términos globales, el precio del barril del petróleo se ha mantenido bastante estable, cerrando en un nivel de 63,91 dólares.

Límites de azufre

De cara al segundo semestre, se espera que la contracción económica genere una menor demanda, lo que compensaría el riesgo alcista que suponen las actuales tensiones geopolíticas. Además, las retiradas temporales de buques para adaptarlos a la nueva normativa de la OMI para los límites de azufre están teniendo sus consecuencias en el mercado y en el coste de los fletes.

En julio, la flota inactiva de portacontenedores ha llegado hasta las 138 unidades, lo que representa 486.778 TEUs, frente a los 336.241 de finales de junio. Esto se debe principalmente a la entrada en astillero de los buques para la instalación de ‘scrubbers‘, una tendencia que se mantendrá en los próximos meses, cuando las navieras continuarán adaptando su flota a la regulación, que entrará en vigor el 1 de enero de 2020.