Las instalaciones del puerto de Tarragona continúan funcionando pese a la alerta sanitaria, con operativas diarias en casi todos los tráficos de mercancías para garantizar el abastecimiento de energía, materias primas y productos agroalimentarios. Hasta el 22 de marzo, se han movido 1,5 millones de toneladas, gracias a los graneles líquidos, como el crudo de petróleo y sus derivados.

Estos tráficos suman 933.000 toneladas, de las cuales 331.000 son de crudo, más de 500.000 son derivados del petróleo y más de 80.000 son productos químicos. En cuanto a los graneles sólidos, se han movido 346.000 toneladas, sobre todo de productos energéticos como el carbón y coque, con 115.000 toneladas.

También destacan los cereales, piensos y harinas, con más de 120.000 toneladas, lo que garantiza la alimentación de la ganadería de Cataluña, Aragón, entre otras. Por su parte, la carga general ha llegado a las 122.000 toneladas, un dato al que han contribuido los vehículos y la pasta de papel.

La Autoridad Portuaria está aplicando un plan de contingencias desde principios de mes para evitar la propagación del virus. Con él, se pretende garantizar la seguridad y salud de sus trabajadores y de toda la comunidad logístico-portuaria, y establecer las medidas necesarias para asegurar el buen funcionamiento del puerto.