PIPE estima que la mejora de la competitividad de los puertos españoles repercute de manera directa en el desarrollo de la economía española en un escenario globalizado.

Con este fin, la Plataforma de Inversores en Puertos Españoles ha elaborado dos líneas de trabajo, como se ha puesto de manifiesto en su última junta de socios celebrada este mismo mes en la sede de la Autoridad Portuaria de Bilbao.

La primera de ellas, pensada para su desarrollo a medio plazo, propone una reflexión en profundidad sobre la estructura del modelo portuario actual, con el fin de analizar posibles cambios y mejoras, mientras que la segunda propone trasladar a corto plazo a la economía real el desarrollo del sistema portuario, que pasaría por la rebaja de las tasas portuarias.

Para la organización, «esto supondría un impacto positivo en términos de PIB y de creación de empleo, induciendo, además, un aumento de los tráficos y sus exportaciones debido a la reducción de los costes del paso de las mercancías por los puertos«.

Como indica Jose Luis Almazán, vicepresidente ejecutivo de PIPE, “los puertos actúan como dinamizadores de la economía y facilitan el desarrollo del tejido empresarial», por lo que «mejorar su competitividad y reducir sus costes supondría mejorar la competitividad de las empresas exportadoras e importadoras al reducir sus costes en estas operaciones”.