contaminacion camiones

Los camiones aún no están obligados en Europa a cumplir con los estándares medioambientales de la UE.

Antes de la aplicación de limitaciones en las emisiones de CO2 en Estados Unidos, el precio de los camiones estaba aumentando pero la eficiencia en el consumo seguía siendo la misma, tal y como recoge el último informe de Transport & Environment.

Sin embargo, tras la puesta en marcha de estos límites, los compradores empezaron a pagar alrededor de 400 dólares más (326 euros) por cada vehículo nuevo, y en compensación, ahorraron una media de 1.400 dólares (1.142 euros) en combustible cada año.

Gracias a esta medida, la introducción de nuevas tecnologías de ahorro de combustible ha permitido reducir el consumo en un 24% entre 2011 y 2017. Por tanto, un camión nuevo comprado en 2017 consume una media de 8.200 dólares (6.690 euros) menos en carburante que un vehículo del mismo tipo comprado en 2011.

En el ámbito europeo, la situación es muy diferente, pero la Comisión Europea publicará en mayo de 2018 una propuesta para regular, por primera vez, las emisiones de CO2. A diferencia de los turismos y las furgonetas, los camiones aún no están obligados a cumplir con los estándares medioambientales de la Unión Europea.

introduccion-limites-emisiones-ee-uu

Mientras que Estados Unidos, Japón, China y Canadá ya tienen limitaciones de esta clase en vigor, la eficiencia en el consumo de combustible de estos vehículos en Europa se ha mantenido estable durante los últimos 20 años. Los transportistas europeos invierten alrededor de 32.000 euros al año por camión en combustible.

Además, los camiones representan menos de un 5% del total de vehículos que están actualmente en la carretera en Europa, pero son responsables de alrededor de un 25% del total de emisiones de gases de efecto invernadero que se generan en el transporte terrestre.

El hecho de aplicar este tipo de medidas supondría ventajas para el clima, la industria y el transporte de mercancías por carretera. Según el informe de  Transport & Environment, la Comisión Europea no puede permitirse quedarse atrás en este ámbito y debería actuar rápidamente para comprobar cuanto antes que los límites propuestos son efectivos.