Desde 2016, es cada vez más habitual encontrar en los países europeos operadores privados que compiten con los estatales en el segmento de carga, con las únicas excepciones de Grecia, Irlanda, Lituania y Luxemburgo. De hecho, en la mitad de ellos su cuota de mercado es superior al 40%, llegando en Rumanía al 63%.

En cambio, en el segmento de pasajeros, solamente la mitad de los Estados Miembros tienen competidores. El transporte de carga tiene, por definición, un carácter más internacional, llegando a ser el 50% de los envíos de este tipo, mientras que en el ámbito de los pasajeros, sólo un 6% de los viajes son internacionales.

No obstante, de todo el transporte ferroviario registrado en la Unión Europea, el 82,3% corresponde a movimientos de pasajeros y el 17,7% a mercancías. La situación varía en gran medida dependiendo del país, pues en el caso de Lituania, el transporte de viajeros se sitúa por debajo del 40% y en Eslovaquia no alcanza el 50%.

Por el contrario, en Dinamarca, Reino Unido y Luxemburgo, la cuota del transporte de carga es mínima en comparación a la de viajeros. Los movimientos de mercancías se realizan en un 76,4% de los casos por carretera en la Unión Europea, aunque el ferrocarril ya alcanza el 17,4%.

En el año 2016, se han transportado 419.000 millones de toneladas de mercancías por vía ferroviaria en los países comunitarios, donde el gasto en infraestructuras de este tipo ha alcanzado los 46.000 millones de euros en 2016. Los más beneficiados por los fondos europeos en el periodo 2014-2020 están siendo Polonia, Eslovaquia y Lituania.

Por último, conviene señalar que según los datos de 2016, existen en el territorio de la Unión Europea 31.000 estaciones ferroviarias para pasajeros, 2.358 terminales de carga, 452 estaciones de clasificación, 1.667 instalaciones de mantenimiento, otras 702 instalaciones marítimas y portuarias para servicios ferroviarios y 954 ubicaciones para repostaje.