Peajes en las autovías de Portugal financiadas con fondos FEDER

Los peajes que empezaron a implantarse en 2010 en las autovías portuguesas como parte de los recortes incluidos en el plan de la Unión Europea para reducir el déficit ya están dando los primeros resultados. Y las perspectivas no son nada halagüeñas, puesto que datos oficiales apuntan a que el flujo de vehículos se ha reducido en un 40% en las siete vías en las que fueron implantados.

Estradas de Portugal, empresa pública de la que dependen las carreteras del país, achaca la fuga de usuarios únicamente a la crisis, al argumentar que toda la red del país, incluida la gratuita, está registrando un comportamiento similar, admitiendo además solo que al principio de la instauración de los peajes se produjeron problemas a causa del método implantado, cuyo mantenimiento supone además a las arcas lusas el desembolso de 54 millones de euros anuales.

Tal y como indica La Voz de Galicia, la mitad de los usuarios de las autovías del norte de Portugal han dejado de utilizarlas desde que hace tres años el Gobierno luso implantó en ellas los polémicos peajes automáticos. La A-28, la autovía que enlaza Oporto con Viana do Castelo pasó de contar con 29.066 usuarios diarios cuando era gratuita a solo 19.011 ahora que cuesta en su recorrido completo 3,70 euros, después de que este año registrase una rebaja en el precio de 40 céntimos.

Superior a la bajada de la autovía más próxima a la frontera resulta incluso el desplome de las dos circunvalaciones de Oporto, al descender en conjunto de 40.999 vehículos cada jornada del 2010 a los 19.397, actuales, según los datos aportados por el Instituto de Movilidad y Transportes.

Las otras cuatro autovías a las que se le instalaron los pórticos de peajes automáticos a finales del 2011 recaudaron otros 182 millones de euros, con lo que Estradas de Portugal ingresó en total 406 millones en las autovías que habían sido diseñadas y construidas como viales exentas de pago. El conjunto de las autovías con peaje automático del país han recaudado 406 millones.

En cuanto a los problemas por la compatibilidad de dispositivos para el pago de las tarifas, desde el 1 de septiembre la treintena de firmas españolas que explotan dispositivos de telepeaje los tienen ya operativos en las carreteras lusas, por lo que sus usuarios ya no tienen necesidad de suscribir ningún otro método de pago de los nueve que ha habilitado la Administración portuguesa.

El sistema «easy toll» sigue siendo el más fácil para los conductores que no dispongan de telepeaje. En un cajero ubicado a la salida de Viana se puede vincular la matrícula del vehículo a la tarjeta a la que se cargan los peajes.