servicios de practicaje

El servicio de practicaje en España gira en torno a los 350-400 euros, uno de los más baratos de Europa.

En una primera aproximación a los temas que se abordarán en el II Congreso Marítimo Nacional, que tendrá lugar en Santander durante los próximos 23, 24 y 25 de septiembre, la Real Liga Naval Española, organizadora del evento, ha mantenido ya diálogos con los representantes de los servicios de practicaje español para conocer el estado actual del sector y adelantar temas que serán tratados durante el evento.

Entre los principales problemas que afectan directamente al sector, además de la crisis económica, destaca sobre todo la diferenciación entre puertos, debido al desequilibrio económico de las corporaciones entre la zona mediterránea y el norte de España. Así, en ciertos puertos el sistema tarifario no cubre para los costes de embarcaciones y personal, aunque en la zona norte de España el sistema tarifario está bastante ajustado.

Algunas soluciones vienen reflejada en los pliegos conjuntamente por los prácticos y las autoridades portuarias, en los que están estudiados estos momentos de crisis. Las licencias de practicaje son de 10 años, y en ellas se prevén estos picos de aumento y descenso de buques, para que haya un equilibrio económico a largo plazo.

A pesar de ello, la situación sigue siendo difícil, por lo que el representante de los prácticos del puerto de Santander, Jose Luis Saura, que estará presente en el congreso de septiembre, considera necesario que «todos los sectores implicados hagamos un esfuerzo por incrementar el diálogo, el intercambio de información y la transparencia«.

¿Qué solicitan a las administraciones públicas?

En primer lugar y como prioritario, los prácticos exigen diálogo, defienden que la autoridad portuaria debe conocer como trabajan los prácticos, la estructura de costes de las empresas y los gajes del oficio. Es necesario que la comunicación fluya con total transparencia por ambas partes. Algo que, defienden los prácticos del puerto de Santander, si sucede con la Autoridad Portuaria del lugar donde trabajan.

Por otro lado, hace falta una gestión más eficaz de los recursos económicos, así como una menor burocracia. El sistema jurídico existente respalda muy bien el trabajo de los prácticos, pero a veces los trámites burocráticos, por ejemplo para la concesión de permisos y licencias, ralentizan la gestión, y lo que un puerto necesita es rapidez y agilidad.

Esto hace menos competitiva a España con respecto al resto de Europa, donde los trámites burocráticos son menores. Aunque cabe destacar que los puertos españoles son más baratos en estos servicios. Así, la tarifa por practicaje en países como Noruega, Suecia o Alemania, es superior a 1.000 euros, superando en otros siete países los 500 euros. En España, el practicaje gira en torno a los 350-400 euros. 

Por otro lado, lo que critica abiertamente el práctico del puerto de Santander es que, aunque la ley es la misma para todos los puertos, su aplicación es más flexible por unas autoridades portuarias que por otras.

Futuro del sector marítimo español

Ante la cuestión planteada sobre si el sector marítimo español tiene futuro, Saura argumenta que el 78% de las importaciones en el año 2013 se realizaron por mar, entrando por esta vía 4 de cada 5 contenedores. Además, el 51% de las exportaciones salen por vía marítima, datos irrefutables que permiten afirmar que los puertos españoles y el sector tienen futuro.