Fenadismer estima que un registro público de las estaciones de ITV podría ayudar a los transportistas a elegir la más adecuada.

A las dificultades con que se encuentran muchos transportistas a la hora de poder pasar la revisión periódica de sus vehículos se viene a sumar la no existencia de unos precios homogéneos, que suelen variar en función de la provincia en que esté radicada cada empresa.

Según un análisis comparativo realizado por Fenadismer, el importe de la tarifa a aplicar puede llegar a duplicarse, dependiendo de la Comunidad Autónoma, sin que, a juicio de la organización empresarial, esta variación guarde relación alguna con el régimen público o privado de gestión de las ITVs.

En concreto, Navarra cuenta con la tarifa más barata, con un precio de 45,85 euros, mientras que en la más cara, Baleares, se pueden llegar a pagar 91,40 euros por pasar la inspección.

Más allá de estos casos, la mayor parte de las regiones tienen tarifas que oscilan entre los 60 y los 70 euros, como son los casos de Aragón (67’19€), Cantabria (67’54€), Castilla-La Mancha (67’54€), Cataluña (67’50€), Castilla-León (64’96€), Galicia (60’15€) y La Rioja (67’01€).

Por contra, las autonomías más caras son, tras Baleares, la Comunidad Valenciana (78’56€), Madrid (76’80€), Murcia (72’81€) y País Vasco (73’07€).

Diferentes regímenes de explotación

De igual modo, también existen diferencias regionales en el régimen de explotación de las ITVs. Mientras que la Comunidad de Madrid es la única en que el servicio de Inspección Técnica de Vehículos se encuentra totalmente liberalizado, en las restantes, el régimen predominante es el de concesión pública para la explotación de las ITV por empresas privadas, salvo en el caso de Andalucía y de Asturias en las que lo gestionan directamente empresas públicas.

En Murcia y Extremadura conviven algunas estaciones de carácter público, explotadas directamente por la Administración autonómica, con otras privadas en régimen de concesión, lo que se traduce en fuertes diferencias en las tarifas aplicadas entre ellas.

Además, el análisis de Fenadismer también incide en las largas esperas que se producen desde que se solicita la inspección, hasta que realmente se produce, algo que en el caso de Cataluña puede superar los treinta días, circunstancia que condiciona la actividad empresarial de los transportistas.

Dado que actualmente no existe ningún registro público oficial que permita consultar la relación de estaciones de ITV existentes en toda España, la institución va a solicitar al Ministerio de Industria que publique en su web un registro de este tipo.