Para reforzar su función logística, los puertos españoles han de integrarse plenamente en las cadenas de transporte, tanto del lado tierra como del lado mar. En este contexto, la intermodalidad marítimo ferroviaria constituye un elemento esencial, no solamente de la política y estrategia logística española, sino también de la política europea.

Así lo ha señalado la ministra de Fomento, Ana Pastor, durante su intervención en la Jornada ‘Claves para la competitividad de los puertos españoles’, organizada por Puertos del Estado en Madrid este pasado martes 20 de octubre.

Las palabras de Pastor podrían establecerse como conclusión de los debates que han tenido lugar en el encuentro, en los que han participado directivos de puertos, navieras, terminalistas y otros importantes agentes del sector portuario.

Potenciar la competitividad de los puertos pasa por favorecer el transporte intermodal de mercancías viario y ferroviario, una cuestión clave tanto para Fomento como para los asistentes. En el mismo sentido, desde VIIA han indicado que «la batalla del mar se gana en tierra».

El papel del ferrocarril

En lo que respecta al ferrocarril, es necesario conseguir grandes corredores con una alta frecuencia a nivel europeo, mientras que en España uno de los principales retos que se presenta es atomizar los volúmenes de mercancías que manipula este modo de transporte.

Para ello, es clave establecer una red con menos terminales, pero con mayor capacidad, de las que hay actualmente, puesto que el país experimenta una escasez de grandes terminales ferroviarias, según han indicado desde Transfesa.

En el seno del mismo operador también se muestran convencidos de que la necesaria conversión del ancho de vía español al europeo puede hacerse de forma escalonada, concentrándose en pequeños y sucesivos proyectos que permitan su viabilidad.

Largos trenes en España

Otro de los retos que se presenta para la Administración es mejorar las infraestructuras existentes para poder operar en España con los largos trenes que ya circulan por Europa, de los que algunos alcanzan un kilómetro de longitud. De hecho, existen diferencias entre los mismos puertos españoles en lo que respecta a la longitud de los trenes que pueden acceder a sus instalaciones.

Mesa redonda Estrategias para la ampliación del hinterland y el foreland: el reto de la conectividad terrestre y marítima

Mesa redonda ‘Estrategias para la ampliación del hinterland y el foreland: el reto de la conectividad terrestre y marítima’.

Todo ello contribuiría a mejorar la conexión del hinterland portuario español con los mercados internacionales, lo que se establece también como uno de los grandes retos de las instalaciones portuarias.

La infraestructura ferroviaria es importante para todos los actores de la cadena logística, incluido los operadores marítimos de contenedores, ya que, como han indicado desde MSC, los centros de producción se ubican cada vez más lejos de la costa.

«Atraer» al transporte por carretera

Por otro lado, en el ámbito del transporte por carretera, el sector marítimo debe «atraer» a los transportistas haciendo que les salga más rentable subirse al barco que transitar por las carreteras europeas.

Junto al impulso de la UE dado al transporte ro-ro mediante las Autopistas del Mar, desde Suardíaz, operadora de la que enlaza Vigo con Nantes, consideran necesario que los puertos otorguen «facilidades» a las navieras que apuesten por el movimiento de vehículos industriales.

Los terminalistas de contenedores han coincidido en el valor añadido que aporta la optimización de las conexiones terrestres. Esto es debido a que la implantación de los megaportacontenedores hace que cada vez sea más barato para los operadores alargar el viaje por mar y, por ejemplo, bordear un país como España en lugar de utilizarlo como enlace.

Más allá de las conexiones terrestres, los terminalistas han apuntado que el transporte marítimo necesita de un marco normativo estable en las normativas de emisiones, que permita a las compañías establecer un plan estratégico a largo plazo.

Que España no se haya incluido en la normativa SECAs representa un valor añadido para sus puertos pero, como se ha indicado, «si no es hoy será mañana» cuando se establezcan estas restricciones, por lo que conviene estar preparado también en este ámbito.