Crucero MSC Preziosa entrando en el puerto de Genova

Todos los puertos deben ser muy conscientes de la huella de carbono de los cruceros.

La sostenibilidad es un aspecto que cada vez preocupa más en el sector cruceros. Los puertos europeos se encuentran entre los más demandados y los gestores portuarios se enorgullecen de su valor como puertas de acceso a las diferentes culturas que aglutina la Unión Europea, pero cada vez son más conscientes de que deben hacer todo lo posible para conseguir que esta actividad sea sostenible y no afecte a la población local.

Durante los últimos meses, la Organización Europea de Puertos Marítimos ha estado reflexionando sobre esta cuestión y sobre lo que pueden hacer las distintas instalaciones portuarias para conseguir un equilibrio en la actividad crucerística de los puertos europeos.

Dada la presión en el negocio crucerístico, es importante para las Autoridades Portuarias tener claro su objetivo y combinar sus funciones comerciales con sus responsabilidades sociales, pues todas las actividades que tienen lugar en el puerto deben ser consideradas desde ambas perspectivas.

Aunque la saturación turística es diferente en cada puerto, todos ellos deben ser muy conscientes de la huella de carbono de los cruceros y tratar de que sea lo más reducida posible. La sostenibilidad en el sector marítimo tiene que ser una prioridad y las líneas de crucero deben realizar esfuerzos en esta dirección.

Además, es importante mantener un diálogo fluido con las navieras, la comunidad local y los destinos para un desarrollo equilibrado del negocio de los cruceros en el continente. Para los puertos, es clave ser cada vez más transparente sobre las cuestiones de valor añadido y las externalidades si quieren seguir operando en las mismas condiciones que hasta ahora.