Camiones aparcados en un área de servicio en Alemania.

La mitad de los transportistas españoles consideran inseguras las áreas de descanso.

Los robos en carretera a los transportistas continúa siendo uno de los principales problemas para el sector, no sólo por el impacto económico negativo que trae consigo, sino por la falta de seguridad que las áreas de descanso actuales presentan, al menos las gratuitas, con el consiguiente riesgo para la integridad física de los conductores profesionales.

Concretamente, el sector del transporte por carretera ha sufrido una pérdida en el valor de la mercancías que alcanzó los 8.000 millones de euros en 2013, según los datos registrados por la International Road Union (IRU) y el International Transport Forum.

También resulta preocupante que el 30% de los transportistas haya sufrido dos o más robos en su trayectoria profesional, según la mismas fuentes, así como revelador que el 72% de estas infracciones se cometan por la noche.

La mitad de los transportistas duerme con miedo

En este sentido, cabe recordar que un reciente estudio, elaborado por el RACE y presentado en junio en Madrid, señala que el 50% de los conductores consideran inseguras las áreas de descanso, indicando más de la mitad de los encuestados que era la medida primordial a tener en cuenta para mejorar la seguridad, no solo del transporte profesional, sino vial.

Al respecto, desde las asociaciones de transportistas han indicado en numerosas ocasiones que la seguridad de las áreas es primordial para todos los usuarios de las carreteras, ya que el descanso del transportista profesional, vital para la seguridad viaria, es muy difícil si el conductor duerme con miedo a que le roben.

Esta inseguridad se ve incrementada debido a la decisión adoptada por varias aseguradoras, que han implantado cláusulas que limitan su responsabilidad ante los robos, señalando que es el transportista quien debe custodiar la carga.

Actualmente, para que un seguro se haga cargo de las pérdidas económicas del robo se han de dar condicionantes como, por ejemplo, que el conductor permanezca en todo momento en el interior del vehículo con los sistemas de seguridad activados, en zonas sin vigilancia.

Soluciones previo pago

Así, para poder ausentarse del vehículo con total tranquilidad, el transportista deberá estacionar en un recinto cerrado y con vigilancia permanente.

En este contexto, se han multiplicado en los últimos años las áreas de estacionamiento privadas que, con un precio medio de 15 euros por noche, cuentan con sistema de seguridad con circuito cerrado de videocámaras, con vigilancia 24 horas, y registro de entrada y salida entre otras medidas.

No obstante, cabe recordar que equipar los vehículos con sistemas de seguridad físicos y tecnológicos, así como el intercambio de información entre profesionales, son vitales para reducir el número de infracciones.