El papel que juegan los operadores postales públicos lleva siendo objeto de un debate en el que cada cual arrima el ascua a su sardina según convenga, toda vez que, si bien es cierto que el origen público de la financiación del SPU obliga a exigir una fiscalización completa, no es menos veraz que el futuro de Correos pasa por abrirse al mercado de paquetería que impulsa el canal del comercio electrónico.

En esta guerra continua, si UNO, hace unos días, pedía medidas encaminadas a ajustar el “sobredimensionado ámbito del servicio postal”, ahora, los sindicatos del operador postal, en concreto Comisiones Obreras, solicita «que se ponga fin a veinte años de incertidumbre en la financiación, condicionada por las coyuntura de cada uno de los Presupuestos Generales del Estado» y aporta datos que ponen en evidencia, a su juicio, la sobrefinanciación de Correos, que, como explican, «cuenta con una de las menores cuantías destinadas al SPU del conjunto de la UE».

Así mismo, el sindicato considera «evidente que los ataques de UNO contra el SPU tienen su explicación directa en el objetivo de neutralizar una posible competencia de Correos en el mercado de la paquetería, monopolizado hasta ahora, en España, por los grandes operadores privados y, en algún caso, por filiales de grandes operadores públicos (como el caso de Seur, 100% propiedad de La Poste francesa, o de DHL, propiedad del Correo alemán)».

Por todo ello, la central sindical vuelve a reivindicar un Plan de Prestación que aporte estabilidad financiera, y un futuro Plan Estratégico, que evite lo que el sindicato considera «el recorte de derechos y la precariedad laboral como factor de competencia».