El confinamiento decretado por el Gobierno en la lucha contra el coronavirus ha provocado un fuerte incremento de las ventas ‘on-line’ de los supermercados, lo que ha llevado a algunos de ellos a suspender el servicio de e-commerce por saturación.

En el caso de Mercadona, han explicado a través de las redes sociales que ante la situación excepcional que se vive en el país, han decidido centrar todos sus esfuerzos en ofrecer un buen servicio en sus tiendas. No obstante, en la Comunidad Valenciana dispone de dos modalidades de compra por Internet. Por un lado, la que se realiza a través de la web tradicional, que permanece suspendida, y por otro, la que depende de un almacén exclusivo para las ventas ‘on-line‘ y que se gestiona mediante otra página.

En este último caso, según indica el diario La Vanguardia, sí existe la posibilidad de solicitar este servicio para 97 municipios de Valencia, donde los envíos llegan desde el almacén de Vara de Quart. Por su parte, en Consum las ventas por Internet se suspendieron el día 17 de marzo, aunque siguen realizando entregas a domicilio de los productos adquiridos en tienda, pero no con la agilidad habitual.

Colas virtuales

Carrefour, que ha tenido que implantar una cola virtual, sí mantiene abierta la venta ‘on-line‘, pero advierte al intentar realizar un pedido de que el plazo de entrega puede llegar hasta los diez días. Otro que sigue atendiendo pedidos es El Corte Inglés, que se ha visto obligado a recolocar a algunos de sus empleados para gestionar su servicio de ‘e-commerce‘ adecuadamente, principalmente en puestos de preparación de pedidos y recogida en tienda.

Además, a través de su página web el comprador puede consultar qué productos están disponibles para cada zona de reparto. En su caso, Alcampo también utiliza el mismo sistema de cola virtual para tratar de no colapsar su página y ofrecer un buen servicio a los clientes que realicen la compra.