Los transitarios madrileños han mostrado recientemente su «malestar y preocupación» por la «mejorable calidad de los servicios» que se vienen prestando en las Aduanas de Barajas y Coslada, en Madrid.

Si bien es cierto que este lunes 18 de septiembre se ha extendido el horario de las aduanas en el aeropuerto madrileño, desde Ateia Madrid han demandado a Aduanas «una mayor sensibilidad y dedicación por la carga general en la Aduana de Barajas». 

En una reunión mantenida recientemente entre asociación y Administración, los transitarios han expuesto la necesidad de instaurar nuevamente en Barajas la inspección por la tarde para las mercancías sujetas a control documental y físico; así como durante los fines de semana. 

La Administradora de la Aduana de Barajas sostiene que, durante los fines de semana, es suficiente con las autorizaciones que se venían concediendo a todas las urgencias de despacho que se solicitaban por escrito, además de las mercancías perecederas.

Este extremo es aceptado por los transitarios «siempre que la consideración de urgencia sea más flexible y dirigida a las necesidades del mercado y de las propias empresas de comercio exterior», aseguran. 

Cuestiones a resolver 

Desde la asociación también demandan mejoras en el Despacho Nacional Centralizado para los Representantes Aduaneros con estatus de OEA, ya que en la actualidad «se está dejando de utilizar como procedimiento aduanero» por diversos operadores, «ante los importantes retrasos» que se vienen produciendo en esos despachos por la falta de comunicación efectiva entre los funcionarios de las aduanas que intervienen.

Por otro lado, los transitarios también consideran «muy importante» permitir el acceso directo de los mismos a los actuarios, cuando se generen incidencias en los despachos de aduanas, para conseguir una comunicación efectiva y fluida entre inspectores y operadores, evitando retrasos, pérdidas de vuelos e incremento de gastos de almacenaje, entre otros perjuicios.

La Aduana se ha negado a aceptar esta petición, aunque se ha mostrado dispuesta a poner en marcha un procedimiento temporal durante 30 días, para conocer el alcance real de la situación, consistente en permitir a los transitarios acceso libre a la Administradora de Barajas y su jefe adjunto, cuando los funcionarios-auxiliares no puedan resolver las incidencias planteadas.