La Asociación de Trabajadores Autónomos, ATA, ha trasladado a la Consejería de Transporte, así como a los representantes de la Policía Local de Madrid y la Guardia Civil, su preocupación por la proliferación del transporte ilegal en la ciudad, en especial entre vehículos de menos de 3.500 kg.

Ya hace unos meses, la Asociación realizó una campaña para llamar la atención sobre el problema que supone que las furgonetas que cumplen con obligaciones de servicio público y cuentan con la autorización estén sujetas a ciertos requisitos, mientras las ilegales no tienen esa necesidad y siguen realizando una competencia desleal y aumentando la siniestralidad y la inseguridad.

Ahora, reclama la creación de una mesa de trabajo formada por representantes de la Comunidad de Madrid, la Policía y el Comité Madrileño de Transportes, en la que aportar ideas para realizar controles más exhaustivos e intentar erradicar el intrusismo y la competencia desleal que ejercen estos vehículos, en la mayoría de los casos particulares o de transporte privado complementario.

Por otra parte, desde ATA han puesto el foco sobre la prohibición del descanso semanal de más de 45 horas efectuado en cabina, desde la entrada en vigor del ROTT. Los agentes exigirán factura de hotel a los conductores para comprobar su cumplimiento, siendo cualquier conductor culpable de hacerlos en cabina mientras no demuestre lo contrario.

Para la Asociación, se trata de algo «totalmente injusto«, puesto que el hotel no es la única alternativa a la cabina. Como ejemplo, indican que cualquiera puede pasar un fin de semana en casa de un familiar o un amigo, pero en estos casos no tendrán manera de demostrarlo.

Por todo ello, solicitan que se establezcan los criterios necesarios que garanticen que los conductores no sean sancionados injustamente.