Los efectos que la falta de financiación está provocando en el transporte de mercancías por carretera  fueron analizados en la segunda jornada del Congreso de CETM celebrado este pasado viernes en Logroño. En la mesa sobre financiación se ha constatado la escasez de liquidez que sufren las empresas de transporte por carretera en la actualidad tras años de tener «barra libre» de dinero para abordar nuevos proyectos, remodelaciones de flotas e, incluso, la internalización sin tener un  plan de empresa bien definido y riguroso.

«La financiación excesiva del pasado está  pasando factura ahora y las altas tasas de morosidad que sufrimos nos están atacando mucho» ha asegurado Antonio Montero, director general de Pañalón.

Profesionalizar las inversiones

En su opinión, las empresas deben ser más profesionales a la hora de buscar financiación y «no hacer las cosas tan alegres como antes». Creo, aseguró Montero, «que las empresas debemos analizar muy bien como manejar el escaso circulante que manejamos porque la banca no nos está apoyando de ninguna manera. Es más, ni está ni se la espera» afirmó parafraseando a la mítica frase.

En la misma idea ha profundizado, Borja de Torres, consejero delegado de Acotral, para quien las empresas de transportes «somos demandantes de circulante constante y necesitamos un nivel de deuda continúa para mantener nuestra actividad o renovar flotas«.

La financiación excesiva ocultó ineficiencias

En su opinión, el cierre del gripo de la financiación ha obligado a cerrar muchas empresas, y ha reconocido que «la barra libre de financiación de otra época ha desvirtuardo la realidad del sector, y se nos ha ido de la mano porque hemos tapado muchas ineficiencias gracias a la financiación fácil que hemos tenido en los últimos años«.

Ante esta nueva realidad, el responsable de Acotral apuesta porque las empresas de la carretera «agudicemos el ingenio y seamos realistas porque lo que antes -en cuanto a financiación- no volverá a darse, y estamos en una nueva realidad donde las formas de negociar han cambiado«.

Por su parte, el director general de Translipul, Antonio Amarillo, pidió a las financieras de los fabricantes de vehículos industriales ser más flexibles de lo que ya lo son «porque las empresas lo que demandamos no es tanto acuerdos de financiación que nos aten a los fabricantes sin más bien fórmulas parecidas al alquiler«.

SGR, conocimiento del sector

En representación de las sociedades de garantía recíproca de financiación, Ignacio Goy Salazar, director general de Transaval, ha expresado que el éxito de las sociedades recíprocas en el sector en estos momentos radica en que «nuestra garantía asegura al banco que siempre va a cobrar, gana menos pero siempre cobra«. Por ello, es posible que frente a unos intereses del 8 o 9% que están cobrando la banca convencional, «nosotros estamos ofreciendo intereses del 4 o 5%«.

Goy Salazar ha puesto en valor lo importante que resulta que las sociedades de garantía recíproca conozcan perfectamente a las empresas de transporte a diferencia de lo que pasa en los bancos, que desconocen la realidad de este tipo de empresa.  Conocemos, ha asegurado en su exposición, «sus balances y cómo se deprecian los vehículos pero también su amortización, lo que facilita que las operaciones se puedan realizar más fácilmente«.

Apoyarse en las marcas

Por su parte, Fernando Nieto Company, responsable de Financiación de Volvo, ha recomendado a las compañías de transporte que se apoyen más en las financieras de marca, «mejor que buscarla en el mercado que actualmente es muy complicado«.

Asimismo, cree mucho más beneficioso para las empresas contratar los servicios de los fabricantes, que se pueden integrar en la financiación, que no buscarlos aisladamente.» Hoy en día las marcas ofrecemos mantenimiento, seguros y otra serie de servicios que resultan mucho más rentables para los transportistas y las empresas del sector que contratarlo por separado«. Esto «beneficiaria a las compañías, y lo aconsejable es valorar los costes por kilómetros de hace el vehículo al año«.