Desde hace meses, el sector del transporte del carbón vive una situación muy delicada en Galicia, ante el posible cierre definitivo de la central de Endesa en As Pontes.

La compañía está realizando pruebas para una posible reconversión de las instalaciones en una planta de generación de energía a partir de combustibles alternativos y de sus resultados depende el futuro de muchos trabajadores.

Por ello, los transportistas gallegos han concentrado sus camiones en el lago de As Pontes para reclamar a la compañía eléctrica que apueste de verdad por el futuro de la comarca. Tal y como han explicado desde la Asociación de Transportistas del Carbón, muchos trabajadores del sector y de otros relacionados con el sector energético continúan sin trabajar y por tanto, sin ingresos.

Mientras, las ayudas prometidas por el Gobierno y la Xunta de Galicia siguen sin llegar. Por ello, han exigido que se den los pasos para garantizar la continuidad de la actividad con las mejoras medioambientales necesarias, insistiendo en que no se cierre la central, pues esto supondría la destrucción de cientos de puestos de trabajo.