Parece ciencia ficción, pero cada vez son más los expertos que creen que la conducción autónoma está mucho más cerca de lo que pudiera parecer.

De hecho, algunos estudios vaticinan que el uso de vehículos semiautónomos será de lo más común en la década de 2020 y, mientras, los avances tecnológicos irán facilitando la progresiva implantación de unidades totalmente autónomas en los próximos diez años, con el fin de que sean una realidad tangible en la década de 2030.

Es más, a juicio de algunas grandes empresas internacionales de consultoría, en los próximos años podría acelerarse el proceso si acompaña una evolución adecuada del motor eléctrico.

De hecho, un reciente informe elaborado por Standard & Poor’s afirma que el uso de vehículos autónomos será de lo más común en la década de 2030 en los Estados Unidos para el transporte tanto de paquetería como de mercancías en la larga distancia.

Además, la progresiva implantación de vehículos autónomos en el transporte terrestre de mercancías, con un paso previo en los vehículos semiautónomos entre 2020 y 2030 y de vehículos totalmente autónomos a partir de la última fecha citada, tendrá un gran impacto sobre el empleo en el sector.

En este sentido, Standard & Poor´s calcula, a partir de cifras ofrecidas por el Departamento de Comercio estadounidense, que los vehículos autónomos podrían eliminar el trabajo de 3,8 millones de trabajadores solo en los Estados Unidos y todo ello pese a que, según estima la American Trucking Association, para 2024 en este país no podrán cubrir 75.000 puestos de conductor de camión por falta de profesionales, algo que podría actuar como un acelerante para la llegada de camiones y furgonetas autónomos.