A partir del próximo 1 de noviembre de 2014, todos los vehículos comerciales ligeros nuevos que se comercialicen en cualquier país de la UE tendrán que ir equipados de serie con el sistema de control de estabilidad ESP.

Además, este dispositivo va unido al sistema de control de presión de los neumáticos, que también tendrá que salir instalado de fábrica en todos los coches desde noviembre.

Los estudios de investigación de accidentes han demostrado recientemente que el ESP reduce el número de accidentes graves hasta en un 50%, y evitan hasta el 80% de los accidentes por derrape

«Junto con el cinturón de seguridad se ha convertido en el sistema de seguridad más eficaz que existe«, según señala un estudio del Instituto de Investigación Centro Zaragoza. Además, cabe destacar que la Unión Europa estima que este dispositivo puede evitar 2.500 víctimas mortales cada año en accidentes de tráfico en Europa.

Prueba de la implantación de este sistema por parte de los fabricantes, con el objetivo de mejorar la seguridad de sus vehículos y reducir la siniestralidad en carretera, es el hecho de que el 76% de los turismos de nueva fabricación incorporaron de serie el sistema ESP.

La nueva normativa establecida por la Dirección General de Tráfico establece que, desde el 1 de noviembre, no se podrá comercializar como vehículo nuevo ningún turismo o furgoneta que no equipe de serie el ESP. Si bien la obligatoriedad no afecta a los modelos homologados antes de esa fecha.