La flota europea de vehículos comerciales se dirige hacia una electrificación masiva a medio plazo, según recoge el informe ‘Planificación de la electrificación de la flota’ elaborado por Webfleet.

La empresa ha analizado los datos de conducción agregados y anónimos durante un año de más de 5.000 flotas de toda Europa, tomando los datos de alrededor de 100.000 vehículos, para llegar a la conclusión de que si un vehículo recorre menos de 300 km al día en un período de 12 meses, este vehículo puede ser sustituido por un coche eléctrico.

La distancia máxima de conducción diaria de 300 km se ha elegido para reflejar el valor de la autonomía media de los modelos de coches eléctricos y vehículos comerciales ligeros más comunes que están disponibles en la actualidad.

Dicho informe asegura que, incluso, más de una tercera parte de las flotas de turismos y furgonetas podrían constar únicamente de vehículos eléctricos.

Entre las diferentes conclusiones cabe destacar el porcentaje de vehículos comerciales en Europa que podrían ser reemplazados por una alternativa eléctrica, hasta un 61%. Por su parte, el 82,8% de los clientes podrían reemplazar al menos uno de sus vehículos por un modelo eléctrico, el 57% de los clientes podrían reemplazar al menos la mitad de sus vehículos por este tipo de coches y el 34,4% de las empresas podrían reemplazar todos los vehículos de su flota por vehículos eléctricos.

De hecho, si todos los clientes que pueden hacerlo, cambiasen a vehículos eléctricos, el consumo colectivo de gasolina se reduciría en más del 42% y el de gasóleo en algo más del 30%. Por lo que al ahorrar combustible y gasolina, las emisiones colectivas de CO2 podrían reducirse en un 31%.

España, ligeramente por debajo de la media europea

En todos los países examinados, al menos la mitad de los vehículos comerciales y los vehículos industriales ligeros podrían ser sustituidos por modelos eléctricos. Destacan Reino Unido y los Países Bajos con un mayor potencial de electrificación con cuotas del 70%, seguidos por Francia con un 67%) y Alemania un 61%).

En el caso de España, el porcentaje de vehículos gasolina y diésel con posibilidad de ser sustituidos por opciones eléctricas sería de un 55%.

Los costes, la infraestructura local de recarga y el tiempo de carga de los vehículos eléctricos también son factores importantes para las flotas para determinar si los vehículos eléctricos son una opción práctica para las empresas.