La reconversión del sector hacia la movilidad descarbonizada y el vehículo eléctrico se está haciendo sin contar con las necesidades del ciudadano medio y sin que el propio país esté preparado para cumplir los plazos que marcan las políticas europeas y nacionales.

Así se ha puesto de manifiesto durante el XXX Congreso & Expo de Faconauto, cuyo presidente, Gerardo Pérez, ha explicado que no se va a producir una verdadera implantación del vehículo eléctrico sin un periodo de transición en el que los vehículos de combustión tienen que jugar un papel importante.

Estos darán paso a los microhíbridos e híbridos enchufables para llegar, con el tiempo, a una generalización de los 100% eléctricos. En el caso de España, no se dan aún las para que el vehículo eléctrico tenga el respaldo de los ciudadanos, por la ausencia de puntos de recarga y el precio de los modelos.

Se está haciendo «una transición ecológica para ricos«, dice Pérez, creada alrededor de un componente ideológico y desconectada de la realidad, que está penalizando al mercado y al ciudadano medio.

Por ello, la patronal ha pedido que, en el seno de la Mesa de Diálogo sectorial, se establezca una ruta progresiva y racional, con la participación de las tecnologías de combustión, para avanzar hacia la descarbonización y alcanzar los objetivos del Plan Integrado Energía y Clima y la Ley de Cambio Climático.

A corto plazo, el plan pasar por dinamizar el mercado para asegurar el empleo y el acceso a la movilidad de todos los ciudadanos, mediante planes de renovación del parque estatales y autonómicos, planes de achatarramiento vinculados o no a la adquisición de otro vehículo, y la tan necesaria reforma fiscal verde del automóvil.

Además, es importante ampliar los Planes Moves y establecer objetivos que ayuden a generalizar la infraestructura de recarga.