consumo tecnologia y cada tipo de via

I Estudio de eficienciaes un informe elaborado por LeasePlan que puede descargarse en este enlace(disponible en formato pdf, de 13 páginas, y 922 kb).

Los vehículos eléctricos e híbridos se presentan como los de menor consumo, frente a los diesel o gasolina, sin embargo, que consuman menos no significa, necesariamente, que sean los que menos gastos conllevan. Es preciso analizar todos los costes asociados como los seguros, los impuestos, los gastos de mantenimiento y los recorridos que hacen para determinar cuál es la mejor opción.

Para no limitarse a la eficiencia del consumo de energía y ver la “cara oculta” de estos vehículos del futuro, LeasePlan ha llevado a cabo un estudio con el objetivo de averiguar qué tecnología es la más eficiente y qué opción puede ser la más económica para cada conductor.

LeasePlan, que cuenta con una flota de más de 75.000 vehículos, ha realizado pruebas de conducción, para analizar el gasto de combustible por los diferentes tipos de vías y ha añadido a esos resultados los cálculos de los costes asociados.

Los eléctricos a la larga salen más caros

El resultado es que los vehículos diesel son más eficientes en los recorridos más comunes, en una combinación en la que predomine la autopista respecto a los circuitos urbanos y a las carreteras convencionales. Por ejemplo, si conducimos un 70% por autopista, 20% por ciudad y 10% por otras carreteras, elegir un coche diesel supondría un ahorro de casi 600 euros respecto a un gasolina, casi 2.000 euros respecto a un híbrido y más de 20.000 respecto a un eléctrico en seis años.

Si aumentamos el recorrido por carretera convencional los vehículos de gasolina son más eficientes en recorridos donde se combina ésta con circulación urbana y, en menor medida, por autopista. En el caso de que el recorrido habitual sea de 65% por ciudad, 30% por carretera convencional y 5% por autopista, el ahorro de los vehículos gasolina sería de unos 150 euros respecto a los híbridos, unos 300 a los diesel y más de 16.000 respecto a los eléctricos.

Por otro lado, los vehículos híbridos son la mejor opción en trayectos esencialmente urbanos. En el supuesto de que se circulase un 95% por ciudad y sólo un 5% por carreteras convencionales. Si el perfil del conductor se ajusta a los recorridos mencionados, merece la pena valorar que, si bien el coste de un gasolina es apenas 100 euros superior que el del híbrido, en coches de la misma gama este último ofrece mejor equipamiento. Un vehículo diesel saldría 450 euros más caro que un híbrido en estas mismas condiciones y un eléctrico, casi 12.000 euros más.

Parece por tanto que, por el momento, los coches eléctricos no son competitivos. Aunque su gasto energético es muy inferior al resto, su elevado coste hace que su eficiencia disminuya. Incluso en el caso más favorable para ellos (conducción urbana) la diferencia de precio al final del proceso sigue siendo muy elevada.

Si se consiguieran equiparar los precios de estos vehículos, con respecto a un coche equivalente de gasolina y se presupone un valor residual similar también, entonces el eléctrico se convierte en la alternativa más rentable en un entorno de conducción urbana. Su limitada autonomía también es un freno importante en la actualidad pero que en un futuro, también puede mejorar.