La división de carga de Lufthansa eliminará 500 puestos de trabajo a nivel mundial hasta el año 2023, en el marco de un proceso de reestructuración para reducir costes y adaptar su modelo de negocio a las expectativas actuales.

Hasta ahora, el operador ha recibido financiación por parte de los gobiernos de Alemania, Austria y Suiza, pero la devolución de los préstamos y el pago de intereses a los que tendrá que hacer frente en los próximos años, hacen que sea inevitable un proceso de reducción de costes.

Reducción de flota

Además, con 100 aviones menos en su flota, es evidente que los volúmenes de carga serán menores y será necesario reducir el personal. También ha reducido ya su Consejo Ejecutivo, pues el director financiero, Martin Schmitt, ha pasado a la división de pasajeros.

Recientemente, dede el grupo han explicado que estaban externalizando la gestión de la carga general en su centro de Frankfurt, una decisión que no está directamente relacionada con la crisis sanitaria y que permitirá reorganizar su estructura de proveedores. En concreto, está traspasando parte de la carga general a la empresa Fiege, mientras sigue ocupándose de todo tipo de cargas especiales.

A nivel global, el Grupo Lufthansa está reduciendo el número de puestos ejecutivos en un 20% y recortará 1.000 en el ámbito de la administración. En cualquier caso, seguirá existiendo un excedente de personal, con unos 22.000 puestos a tiempo completo, incluso después de la crisis, mientras que las inversiones en nueva flota se reducirán a la mitad.