La filial de transporte de carga de la aerolínea Lufthansa, quiere recortar 800 empleos en todo el mundo, de ellos 500 en Alemania, para ahorrar 80 millones de euros anuales.

La compañía ha presentado su estrategia, en una reunión con los empleados, con el objetivo de enderezar el rumbo, después de que el beneficio operativo en 2015 cayera por encima del 97%, lastrado por las huelgas de los pilotos y la guerra de precios en el sector.

La reducción de puestos de trabajo se llevará a cabo a partir de 2017, de forma gradual y sin despidos forzosos, en la medida de lo posible.

Con una plantilla actual de 4.600 empleados en todo el mundo, Lufthansa Cargo quiere ahorrar 80 millones de euros al año, de ellos 55 en costes de personal y 25 en costes de servicios.

Asimismo, la división de carga de la aerolínea alemana quiere ofrecer nuevos productos y servicios, como soluciones para clientes privados a partir del verano.

El sector de la carga aérea tiene une exceso de capacidades y una fuerte competencia en los precios, fruto de lo cual los beneficios de Lufthansa Cargo se redujeron hasta los 3 millones en 2015 y en el primer trimestre de este año, la tendencia negativa se ha incrementado, con unas pérdidas de 19 millones de euros, frente al beneficio de 52 millones de euros un año antes.