Kuehne+Nagel y Lufthansa Cargo impulsarán el uso de un combustible sintético promovido por la ONG alemana Atmosfair, con sede en Berlín, que aunque aún no ha comenzado a producirse en cantidades industriales, ya está disponible en los laboratorios y está considerado el combustible del futuro, pues es capaz de reducir a cero la huella de carbono de los motores de los aviones.

Ambos han ofrecido su total apoyo a la que será la primera planta del mundo que producirá combustible sostenible sintético para la aviación, situada en la localidad de Emsland. Para ello, comprarán 25.000 litros anuales de este SAF sostenible, producido a partir de la tecnología ‘Power-to-liquid‘, durante los próximos cinco años.

En la actualidad, los clientes de K + N y Lufthansa Cargo ya pueden evitar las emisiones de carbono de sus envíos a nivel mundial utilizando soluciones de bio-SAF, producido a partir de biomasa, pero coinciden en que el SAF sintético será la mejor solución a largo plazo para el sector.

En este caso, la fuente principal para su producción es la electricidad renovable, el agua y el CO2. Además, puede producirse sin ningún tipo de límite en cuanto a su disponibilidad, contribuyendo a una reducción de las emisiones del 100%.