La Comunidad de Madrid tiene la intención de inspeccionar al menos 70.000 vehículos de transporte, de los cuales 45.000 se controlarán en ruta, otros 15.000 por control telemático y 10.000 en pesaje, así como a 1.600 empresas de transporte.

Durante el pasado 2019, las autoridades regionales controlaron en ruta más de 87.500 vehículos, un 2,31% anual más, de los cuales casi 77.500 vehículos fueron en carretera, lo que supuso un 2,5% más que en el año anterior.

Así mismo, el año pasado se controlaron un 7,6% más de vehículos de transporte de mercancías perecederas, para sumar un total de los 6.571 vehículos en todo el ejercicio.

De igual modo, este año también se va a vigilar la realización del transporte público de mercancías y las autorizaciones de transporte privado complementario, con controles específicos también para las mudanzas y el reparto urbano.

Por otra parte, también se controlará el transporte de mercancías peligrosas y perecederas, así como el internacional y de cabotaje con campañas específicas para este tipo de transporte.

En el caso de las inspecciones realizadas en empresas, la Comunidad de Madrid va a realizar controles de viajeros, mercancías y operadores de transportes, con especial atención a las plataformas digitales de contratación.

Además, también se incidirá en la vigilancia de los tiempos de conducción y descanso, con el control de al menos 100.000 jornadas de 3.700 conductores, ya que, durante 2019, del total de 17.861 expedientes sancionadores resueltos, un 40% fue por incumplir los tiempos de conducción y descanso.

Por detrás, un 19% de sanciones estuvieron relacionadas con el transporte de mercancías peligrosas y perecederas y un 11% con la realización de transportes sin la autorización correspondiente.