El nuevo Centro Maersk Mc-Kinney Moller para la Descarbonización del Transporte Marítimo ha abierto sus puertas en Copenhague, con el apoyo de siete empresas fundadoras: A.P. Moller-Maersk, ABS, Cargill, MAN Energy Solutions, Mitsubishi Heavy Industries, Nippon Yusen Kaisha y Siemens.

Se trata de una organización sin ánimo de lucro en defensa de un transporte limpio, que trabajará junto a la industria, los expertos y las autoridades como centro independiente de investigación.

Un equipo especializado y multidisciplinar dedicará esfuerzos a nivel mundial para elaborar un plan de descarbonización, acelerar el desarrollo de combustibles y tecnologías alternativas, e impulsar el establecimiento de medios regulatorios, financieros y normativos para conseguir la transformación.

El consejero delegado de Maersk, Søren Skou, formará parte de la Junta Directiva de esta iniciativa, que dirigirá Bo Cerup-Simonsen. Los fundadores aportarán talento humano, así como sus plataformas tecnológicas para poder apoyar el desarrollo de las operaciones del centro, al que se espera que se sumen nuevos socios en el futuro.

Durante los dos o tres primeros años, contará con alrededor de 100 empleados en la sede de Copenhague, desde la que se abrirán vías de colaboración con los diferentes socios alrededor del mundo. Un tercio de los trabajadores estarán vinculados a estas compañías, pero el resto será contratado de manera independiente.