A pesar de la situación del mercado y las medidas que ha tenido que aplicar para ajustarse a la demanda, como la cancelación de escalas, A.P. Moller-Maersk espera que el Ebitda para el segundo trimestre de 2020 sea ligeramente superior al del primer trimestre, cuando se alcanzaron los 1.500 millones de dólares.

La demanda en el segundo trimestre se ha comportado mejor de lo esperado, pues los volúmenes se han reducido entre un 15% y un 18%, aunque se esperaba una caída de entre el 20% y el 25%.

Teniendo en cuenta la incertidumbre existente respecto a la recuperación de los mismos en la segunda mitad del año, de momento no se han publicado previsiones respecto a los ingresos totales anuales.

Mientras tanto, la naviera continúa haciendo ajustes en su capacidad para adaptarse a la demanda y mantener así un nivel elevado de utilización en sus buques, además de gestionar mejor sus costes.

Ya en el primer trimestre del año, el grupo logró aumentar sus ingresos respecto a 2019, aunque la demanda se redujo en un 5% y los costes del combustible aumentaron sustancialmente por la adaptación a la nueva normativa de la OMI sobre los límites de azufre.