Maersk Line acaba de anunciar los nuevos objetivos de la naviera en relación a la reducción de las emisiones de CO2. Tras destacar el esfuerzo que está realizando toda la industria por reducir este tipo de emisiones, la naviera ha anunciado que prevé reducir en un 60% las emisiones de CO2 por contenedor, en relación a los estándares de 2007, con lo que se aumenta el límite del 40% fijado por la compañía en septiembre de 2013.

Esto supone que, en 2020, la naviera espera aumentar los volúmenes en un 80% a la vez que se eliminan 15 toneladas de CO2. De esta manera, se continuará con el crecimiento del negocio y el comercio sin aumentar el impacto sobre el medio ambiente.

Entre las medidas adoptadas en los últimos años para reducir las emisiones, destacan la mejora de la eficiencia energética en la flota de buques, así como una optimización de la velocidad durante la navegación y la mejora de las técnicas a la hora de diseñar los buques Triple-E.

Desde 2007 Maersk Line ha reducido su impacto medioambiental en un tercio, mientras ha mantenido su compromiso de seguir siendo competitivos en costes, gracias a un mejor consumo de los recursos.