La cada vez más notable pérdida de hielo en el Círculo Polar Ártico abre una nueva vía de comunicación entre Europa y Asia que las navieras están empezando a explorar con el fin de reducir los tiempos de tránsito y mejorar sus servicios, como alternativa al paso por el Canal de Suez.

Este mismo mes de agosto, Maersk ha realizado una expedición de prueba en la ruta del Mar del Norte que atraviesa el Ártico en la que ha empleado el portacontenedores rompehielos Venta Maersk, con capacidad para 3.600 contenedores y 200 metros de eslora, que ha salido desde la ciudad rusa de Vladivostok, en la costa oriental del país, frente a Japón, con destino a San Petersburgo, adonde llegará a finales de septiembre.

Algunas de las principales navieras del mundo estudian la posibilidad de explotar comercialmente la Ruta del Mar del Norte, que se extiende desde el Estrecho de Bering hasta cerca de la costa de Noruega para los tráficos entre Asia y Europa, con vistas a reducir el tiempo de tránsito entre una y dos semanas con relación a rutas similares a través del Suez.

Sin embargo, la presencia de hielo en esta ruta obliga a utilizar buques con cascos adaptados y de menor tamaño que los que se utilizan habitualmente en los tráficos que cruzan el Canal de Suez. Con estas circunstancias, Maersk realiza esta prueba para analizar en detalle las condiciones de navegación en la zona y valorar la viabilidad de este tráfico en determinadas épocas del año.

El grupo gasista ruso Novatek ya ha utilizado el paso de Ártico para enviar GNL a China en julio, mientras que la china Cosco también utiliza buques polivalentes en esta ruta para el transporte de piezas de turbinas y maquinaria pesada.