La ciudad alemana de Brunswick rinde homenaje desde hace días a Heinrich Büssing, un pionero del diseño de camiones que obtuvo un total de 250 patentes. El 29 de junio se celebra el 175º aniversario del nacimiento de este precursor, cuyas innovaciones han influido notablemente en la fabricación de vehículos industriales.

De hecho, cuando MAN adquirió la empresa Büssing en 1971, incluyó en su logotipo el león que la representaba como reconocimiento y hoy en día, sigue siendo uno de sus distintivos. El fabricante, que inició su relación comercial en 1967, se benefició entonces de sus conocimientos sobre el negocio, como la colocación del motor bajo el suelo.

Büssing fundó su empresa en 1903 junto con sus hijos Max y Ernst. Anteriormente había trabajado de jefe técnico en la empresa de construcción de señales ferroviarias Max Jüdel & Co, pero su verdadera pasión siempre fueron los camiones y autobuses.

Gracias a su ingenio, se convirtió en el primer fabricante alemán de este tipo de vehículos y se centró únicamente en el diseño y la producción. Comenzó a fabricar chasis para Inglaterra en 1904, llegando a producir 400 que se usaron para los primeros autobuses con piso superior en Londres. Dos años después, comenzó a colaborar con Continental para desarrollar los primeros neumáticos.

Murió en 1929, pero sus hijos continuaron dirigiendo la empresa. Entre las innovaciones técnicas más destacadas, se encuentra el motor bajo el suelo que desarrolló en 1935 y fue montado por primera vez en un vehículo industrial en 1949.

En los años 70, la dirección de la empresa decidió construir una nueva planta de montaje en Salzgitter y el 25 de junio de 1964, el primer camión salió de la cadena de montaje. En la actualidad, MAN Truck & Bus está convirtiendo la sede, con una superficie de más de 1.100.000 m², en una planta de componentes y centro de suministro internacional de piezas.