Parece que existe un cierto consenso en el transporte público y en el sector de la distribución sobre que los vehículos eléctricos de batería son el futuro, siempre con permiso del desarrollo de otras tecnologías como la pila de hidrógeno. Es por ello que el fabricante MAN ya ha lanzado al mercado la furgoneta eTGE y el camión de reparto eléctrico eTGM.

Además, en el año 2023 pondrá en circulación un camión completamente eléctrico. A estos avances en el campo de las baterías, se une su fuerte apuesta por el hidrógeno, otra opción interesante para el transporte de larga distancia, que han llevado al fabricante a diseñar su nueva hoja de ruta en el ámbito del I+D.

De momento, está experimentando con el uso de células de combustible y de un motor de combustión de hidrógeno, con el fin de producir los primeros prototipos de vehículos en 2021.

Durante su uso, las celdas de combustible no generan emisiones nocivas para el medio ambiente, sino únicamente vapor de agua. En cuanto a la producción de energía a bordo, garantiza una autonomía de aproximadamente 800 km, suficiente para el transporte de camiones de larga distancia con una elevada carga útil.

Mientras esto llega, de momento el motor de combustión de hidrógeno ofrece una solución robusta y accesible, pudiendo utilizarse como tecnología puente. En 2023 y 2024 se van a realizar pruebas con clientes seleccionados para poner a prueba este combustible en la logística de transporte.

El fabricante está trabajando en un proyecto junto a operadores de infraestructuras y empresas de transporte bávaras para probar el hidrógeno en el transporte de larga distancia de mercancías, que también contará con la colaboración de universidades de la zona.