Filas de camiones esperan por los controles fronterizos implantados por varios países

Los controles fronterizos no se habían visto en Europea desde la caída del Muro de Berlín.

La Comisión Europea acaba de presentar el ‘Libro Blanco sobre el futuro de Europa’, que representa su contribución a la Cumbre de Roma que tendrá lugar el próximo 25 de marzo y supone una propuesta para un nuevo comienzo de la Unión Europea a 27 países miembros.

En el informe se deja claro que la Unión Europea no atraviesa su mejor momento. Se señalan las transformaciones profundas que está experimentando, algunas de ellas «inevitables» e «irreversibles», y se llama a los países miembros a intentar dar forma a los acontecimientos actuales.

En este sentido, el mantenimiento del espacio Schengen se considera vital en Europa. «Por primera vez desde que se derribaron los muros hace una generación, las crisis recientes han dado lugar a la reintroducción de controles temporales en determinadas fronteras dentro de Europa», indica el texto.

El transporte por carretera internacional ha sido uno de los sectores que más ha sufrido estas medidas«controles proporcionados» para «circunstancias excepcionales» en países como Alemania, Austria, Suecia, Dinamarca y Noruega que, por otra parte, recibieron el visto el Consejo Europeo.

En el mejor escenario posible…

El Libro Blanco expone cinco escenarios de «carácter ilustrativo para incitar a la reflexión», entre los que hay un apartado dedicado a Schengen. Si bien el resultado será «sin duda diferente» al de cualquiera de estos cinco presentados, según la propia Comisión, estos dan una idea de las perspectivas de la Comisión con respecto al mantenimiento de las fronteras en el viejo continente.

En el peor escenario posible, en el que sólo se mantendría el mercado único y no habría voluntad común de colaborar más estrechamente en ámbitos como la migración, la seguridad o la defensa, los controles en las fronteras interiores serían más sistemáticos y la coordinación en materia de seguridad se abordaría bilateralmente.

En el escenario idóneo para la Comisión, «la cooperación en materia de gestión de fronteras, asilo y lucha contra el terrorismo sería sistemática».