Con ‘el incio del curso’ en septiembre vuelven las tensiones a las labores de estiba de mercancías en el puerto de La Luz, justo cuando se está produciendo la transformación de la antigua Sagep en un nuevo centro portuario de empleo.

A juicio de los estibadores, Opcsa ha realizado diversos incumplimientos en relación con sus condiciones de trabajo durante el pasado mes de agosto de modo reiterado, lo que habría conducido, según apunta la prensa canaria, a que se hayan producido ciertas carencias de personal en los últimos días entre el colectivo que realiza estas labores en las instalaciones de la terminal que gestiona MSC, lo que habría provocado que tuvieran que dejar de realizarse más de 2.400 movimientos.

Mientras que los trabajadores piden más inversiones y un aumento del tráfico de contenedores, especialmente en movimientos en transbordo, la terminal parece centrada en pedir más competitividad tanto en las tasas portuarias, como en el coste de la mano de obra, con el fin de que el enclave canario se convierta en un puerto atractivo.

En un marco de distanciamiento entre los estibadores y las empresas, parece que este conflicto en Canarias preludia un otoño con tensiones crecientes que podría extenderse a otras zonas e instalaciones, de manera específica, así como posibles movilizaciones de baja intensidad, a la vista de las diferencias existentes en la negociación del nuevo Acuerdo Marco, con reuniones de gran importancia que se retoman esta misma semana, y con el runrún que provoca esta inestabilidad entre los inversores.