Con la crisis sanitaria, son muchos los operadores nacionales que han decidido amarrar sus barcos en puerto, limitar sus conexiones o simplemente cancelar rutas. Al mismo tiempo, son habituales estos días los mensajes pesimistas de algunos navieros que anuncian pérdidas millonarias, abogan por reducciones de servicios o sugieren el impago de los servicios portuarios.

Sin embargo, en el mercado de cabotaje, entendido como el que conecta dos o más puertos españoles, Boluda sigue respondiendo a la situación actual con su particular visión del negocio, manteniendo operativa toda su flota para garantizar el suministro de bienes de primera necesidad en todos los puertos en los que opera.

Con una cuota de mercado superior al 40% en el mercado canario, ha sido la única que ha mantenido sus conexiones semanales entre la Península Ibérica y todos los puertos del archipiélago. “El esfuerzo está siendo titánico ya que hemos visto caer la demanda de manera considerable», explican desde el grupo, que ha transportado más de 300.000 toneladas desde el inicio del estado de alarma.

Este esfuerzo no solamente se ha limitado a mantener su estructura de servicio, sino que han programado nuevas conexiones para cubrir los decalajes de frecuencias y rutas dejadas por otros operadores. Además, ha mantenido a la totalidad de su plantilla y está garantizando la seguridad de sus empleados desde el inicio de la pandemia.

Por otro lado, sigue manteniendo su compromiso con el medio ambiental, ya que su posición en más de nueve puertos peninsulares, junto con el uso de las conexiones ferroviarias, asegura un menor impacto de CO2 frente a otras alternativas ro-ro en las que los camiones se ven obligados a circular miles de kilómetros adicionales.