Las líneas que conectan los puertos de Motril y Melilla, operadas por FRS y Balearia, vuelven a coger impulso tras un año paralizadas por la pandemia.

Desde su reactivación, a principios de marzo y abril respectivamente, por el puerto de Motril se han movido más de 1.700 personas, que han tenido que justificar su viaje por encontrarse limitada la movilidad entre territorios.

En concreto, FRS ha transportado 1.250 pasajeros desde que comenzó a operar con el ‘fast ferry‘ Tarifa Jet, divididos entre 761 viajeros en marzo y 489 en los primeros días de abril. Los horarios de salida están programadas los viernes a las 8:30 y los domingos a las 18:30.

Mientras tanto, Balearia ha movido alrededor de 500 pasajeros desde el 1 de abril y unas 1.000 toneladas de mercancías, principalmente productos alimenticios para el abastecimiento de Melilla.

El Hypatia de Alejandría, propulsado por gas natural, es el encargado de realizar la travesía, tras la adjudicación al operador del concurso de servicio público convocado por el Ministerio de Transportes.

El puerto de Motril conseguía así, tras 10 años de reclamaciones ante la Administración del Estado, que la conexión con Melilla tuviese la declaración de obligación de servicio público.

Estos datos animan al optimismo de cara a los próximos meses, cuando comiencen a operar el resto de las líneas marítimas con las ciudades marroquíes de Nador, Alhucemas y Tánger-Med, tal y como han reconocido desde la Autoridad Portuaria.