Según recoge el Consejo Mundial del Transporte Marítico, WSC, en 2013 se han movido aproximadamente 120 millones de contenedores con mercancía, cuyo valor estimado es de 2.920 millones de euros.

Para conseguir transportar esta cantidad de contenedores sin ningún percance se debe asegurar la manipulación, estiba y sujeción de los mismos, unas medidas de seguridad cuyo incumplimiento conlleva la pérdida de contenedores por la borda, algo que se agrava con las posibles catástrofes naturales y errores estructurales de los buques.

Con el objetivo de calcular un número aproximado de contenedores perdidos en el mar, la WSC ha realizado durante seis años dos encuestas a sus empresas miembro, que en 2014 representan el 86% de la capacidad mundial de los portacontenedores.

Más de 2.600 contenedores perdidos entre 2011 y 2013

La primera encuesta se llevó a cabo en 2011 para medir cuánto contenedores se habían caído al mar entre 2008 y 2010. De media, la WSC, que en ese año representaba el 70% de la industria, estimó que de media se perdieron aproximadamente 350 contenedores al año, sin contar los que habían desaparecido en catástrofes. Contando con estas pérdida, la media anual ascendía a 675 contenedores.

La segunda se ha realizado este 2014 para medir los contenedores perdidos en 2011, 2012 y 2013. En ella se estima que se perdieron de media aproximadamente 733 contenedores, aunque este dato casi se cuadriplica si se suman los que se perdieron en accidentes o catástrofes: 2.683.

Esta cifra se debe principalmente al hundimiento en 2013 del ‘MOL Comfort’ de Mitsui O.S.K. Lines en el Océano Índico, en el que 4.293 contenedores se fueron al mar, la peor pérdida en la historia; y el hundimiento, en 2011, del ‘M/V Rena’ frente a Nueva Zelanda, que produjo una caída de 900 contenedores al mar.

Combinando los resultados de las dos encuestas, la WSC ha calculado que, de media, 546 contenedores se perdieron bajo el mar al año, mientras que si se suman los que desaparecieron por accidentes, la media es de 1.679 contenedores.

Estos datos demuestran que las pérdidas de contenedores pueden variar de año en año, de manera sustancial, debido a las diferencias en la climatología y las colisiones y accidentes de buques. Por ejemplo, en el 2011, el año en el que se hundió el M/V Rena, hubo una pérdida total anual de 1.514 contenedores, una cifra superior a la registrada en 2012, cuando se perdieron 958. En 2013, la pérdida total fue de 5.578 contenedores, de los que un 77% se produjeron en el hundimiento del ‘MOL Comfort’ en el Océano Índico.

Iniciativas para mejorar la seguridad 

A pesar de que los contenedores perdidos por la borda representan una parte muy pequeña de los casi 120 millones de contenedores que se transportan al año, la industria marítima ha impulsado algunas medidas para mejorar la seguridad en el transporte de contenedores, que deberían ayudar a reducir el número de estas unidades que se van al mar.

Entre ellas, destacan las medidas incluidas en el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar, de la OMI, en el que se requerirá la verificación peso del contenedor como una condición para su carga del buque. La mala declaración de los pesos ha contribuido, en muchas ocasiones, a la pérdida de contenedores en el mar, así como también otros problemas de seguridad y de funcionamiento.

Además, en el nuevo Código de Buenas Prácticas para la Estiba de Unidades de transporte, elaborado por la OMI y la UNECE, con apoyo de la industria, se han incluido una serie de pautas para la carga de contenedores, detallando procedimientos específicos y técnicas para mejorar la seguridad, tales como la forma de garantizar la distribución equitativa del peso en el interior del contenedor, el posicionamiento correcto, el cierre, etc. Este código debe ser aprobado por la Organización Internacional del Trabajo, OIT, en noviembre de 2014.

Por último, la OMI ha solicitado a la Organización Internacional de Normalización, ISO, que examine y revise sus normas en relación con los equipos de amarre y esquinas de contenedores.