Ha pasado medio siglo desde que Leciñena comenzase a fabricar los primeros semirremolques en España, 50 años en los que el sector ha pasado de desarrollar chasis que completaban los carroceros a entregar prácticamente todos los semirremolques que fabrican, con la carrocería incluída.

Leciñena ya había fabricado semirremolques, aunque de forma casi simbólica, cuando un joven Gabriel Manero llegó a la empresa en el año 1969 para ayudar en la administración. En 1975, Gabriel comenzó a trabajar en el departamento comercial, donde destacaría, primero en Leciñena y después en Lecitrailer, hasta este 2016, el año de su jubilación. 

Gabriel Manero director comercial de Lecitrailer

Gabriel Manero, 40 años de experiencia profesional.

Repasar la trayectoria profesional de Manero es hacer un recorrido por lo que ha sido la historia del semirremolque en España, y eso es lo que ha hecho el ya ex director comercial de Lecitrailer en una entrevista concedida a cadenadesuministro.es.

Corrían los años ’70 y el sector estaba muy concentrado, con el 85% de los semirremolques comercializándose indivisiblemente junto a las tractoras. Era impensable por aquel entonces, como señala Manero, con una fabricación de 3.000 unidades al año aproximadamente, que hoy en día fuese a haber flotas en España con más de 1.000 unidades.

En la década de los ’90 cambió la mentalidad de los fabricantes, de la mano de empresas de transporte españolas que apostaban por la internacionalización.

Los propios semirremolques han cambiado mucho en estos 50 años, de aquellos con freno eléctrico y lonas de arquillos de los ’70 a los nuevos elementos que han dado a estas soluciones un «caché» que antes no tenían.

Pero si ha habido un punto de inflexión en este mercado, se produjo en el inicio de los años ’90. Fue en esta década cuando cambió la mentalidad de los fabricantes de la mano de empresas de transporte españolas que apostaban por la internacionalización y, por ende, necesitaban de productos enfocados al mercado europeo.

Lecitrailer antigua

Fernando Leciñena puso en marcha Lecitrailer en 1989, junto con 45 entusiastas, que creyeron en el proyecto.

También se modificaron los roles de fabricantes y carroceros. Ahora, los fabricantes «terminan» el 95% de los semirremolques que producen.

Un nuevo proyecto

En el año 1989, Manero y otros 45 trabajadores de Leciñena decidieron apostar por el proyecto que iniciaba en solitario Fernando Leciñena, que abandonaba una empresa familiar con una penetración del 40% en el mercado nacional para partir de cero, sin más herencia que la experiencia acumulada, y fundar Lecitrailer.

«Fueron años de mucha ilusión, aunque difíciles», señala el ya ex director del fabricante. Y es que poco después de la creación de Lecitrailer, España y Europa sufrieron un periodo de crisis económica entre los años 91 y 93.

La empresa superó esta época difícil y siguió haciendo camino, apostando por la exportación desde sus inicios, hasta lograr vender ya de forma habitual en Francia y Portugal a principios del presente siglo XXI.

evolucion del mercado de semirremolques

Decidieron, por otro lado, fortalecer sus servicios de mantenimiento y post-venta abriendo, tras la primera de Zaragoza, nuevas delegaciones en Barcelona, Valencia, Sevilla, Madrid y, más recientemente, en la ciudad francesa de Lyon.

En plena era digital, las relaciones entre fabricantes y transportistas son incluso más personales que antes.

Poco a poco, y a medida que las empresas de transporte españolas crecían, estas se iban haciendo multifuncionales, incorporando en su flota semirremolques de todo tipo. De este modo, ofrecer soluciones de todo tipo y adecuadas a cada cliente era vital para reducir los costes de los transportistas y mejorar el mantenimiento de los semirremolques.

Esto ha motivado que, en plena era digital, las relaciones entre fabricantes y transportistas sean incluso más personales que antes al requerir un asesoramiento pormenorizado para encontrar las mejores soluciones conjuntamente.

Nueva etapa

Ahora, ya jubilado, Mareno se muestra satisfecho con el trabajo realizado durante la mayor parte de su vida en el sector y, aunque es consciente de que será difícil romper con la rutina de tantos años, afirma tener ganas de volver a hacer deporte y disfrutar de sus nietos y con proyectos personales que han debido esperar por falta de tiempo.

Gabriel afirma haber sido feliz trabajando y sentirse bien por el hecho de que la empresa siga «funcionando de maravilla», alegría que rememorará «cada vez que vaya por la carretera y vea un semirremolque de Lecitrailer», asegura.

Su puesto lo ocupa ahora Karlos Martinez, quien había sido delegado comercial en Cataluña. Además la empresa se ha visto reforzada con la atención personalizada que dedica al sector frigorífico, con una nueva división a nivel nacional liderada por Antonio Pérez, quien ocupaba el puesto de delegado comercial en Valencia.