Mercedes cree firmemente en el potencial que tiene la nueva Sprinter para el mercado norteamericano y, apoyada además en un nuevo megacontrato para suministrar 20.000 furgonetas a Amazon, ha abierto una nueva planta de producción para montar estos vehículos comerciales en la localidad de North Charleston, en Carolina del Sur.

Tras dos años de construcción de la factoría y cerca de 500 millones de dólares de inversión, unos 430 millones de euros al cambio, las nuevas instalaciones cuentan con sistemas de RFID y de transporte robotizado de piezas, así como con un alto nivel de automatización y digitalización que alcanza incluso a la formación de los 900 trabajadores de la planta.

El fabricante alemán quiere convertir la fábrica de North Charleston en la piedra angular para el desarrollo de su presencia en los mercados de América del Norte. De hecho, el mercado de los Estados Unidos ya constituye el segundo más importante a nivel mundial para los vehículos comerciales de la marca, donde las nuevas Sprinter se comercializan bajo las enseñas Mercedes y Freightliner.

Así mismo, Mercedes ha anunciado la firma de un contrato con Amazon para suministrar un total de 20.000 nuevas Sprinter a las pequeñas y medianas empresas que formarán parte de su red Amazon Logistics.