Daimler Trucks sigue dando pasos para la introducción de pilas de hidrógeno en su proceso de electrificación del transporte pesado de larga distancia, lo que podría proporcionar una autonomía de hasta 1.000 kilómetros o incluso más, sin necesidad de que el conductor pare a repostar.

A finales de abril, el fabricante ha iniciado las pruebas del primer prototipo mejorado del Mercedes Benz GenH2, que lanzó en el año 2020, lo que supone un importante hito en el camino hacia la producción en serie.

Durante estas pruebas, se está valorando, entre otras cosas, el comportamiento del vehículo en diferentes condiciones meteorológicas y de la carretera, probando numerosas maniobras.

Durante las primeras semanas, se han recorrido cientos de kilómetros, sometiendo al modelo a casos extremos que pueden darse en condiciones reales, como la frenada de emergencia.

El vehículo iniciará las pruebas en condiciones normales del tráfico antes de que termine 2021 y los clientes podrán probarlo por sí mismos en 2023. Por su parte, los primeros GenH2 producidos en serie se entregarán a los clientes a partir de 2027.

El modelo y sus componentes ofrecen la misma durabilidad que los de un Actros, es decir, 1,2 millones de kilómetros en carretera durante un periodo de 10 años y un total de 25.000 horas de operaciones.

De hecho, el camión se ha rediseñado desde cero y dispone de componentes completamente nuevos, en los que se está poniendo el foco en las pruebas, como el sistema de pila de combustible, el tren motriz completamente eléctrico y los sistemas asociados, como la unidad de refrigeración.

Es importante señalar que el peso y posición de los nuevos elementos afecta a las propiedades del vehículo ya que las vibraciones causadas por los baches o conducciones en situaciones difíciles someten a un modelo de hidrógeno a fuerzas diferentes a las de los vehículos convencionales.

Hidrógeno líquido

El fabricante prefiere utilizar hidrógeno líquido, con una densidad energética más elevada en relación al volumen que el hidrógeno gaseoso. Gracias a ello, los tanques utilizados son mucho más pequeños y significamente más ligeros.

Esto garantiza más espacio de carga y una mayor carga útil. Al mismo tiempo, puede transportarse más hidrógeno, y por tanto, mejorará la autonomía del vehículo. Por ello, estos vehículos son adecuados para operativas de larga distancia de varios días, difíciles de planificar y con un rendimiento energético diario elevado.

De momento, los ingenieros están avanzando en el desarrollo de nuevos tanques de hidrógeno líquido y para finales de año, el nuevo prototipo será lo suficientemente maduro como para utilizarlo en las exigentes pruebas.

Hasta entonces, se utilizará un sistema de tanques de hidrógeno gaseoso como solución temporal, demostrando al mismo tiempo que ambos combustibles pueden ser utilizados. 

Desde la marca, valoran el compromiso a nivel europeo y en los diferentes países para impulsar el uso del hidrógeno en el transporte por carretera, pues consideran que el apoyo político es primordial para el desarrollo de una infraestructura de hidrógeno verde y de camiones de pila de combustible económicamente viables.