Lentamente, sin que las Administraciones hagan nada, sigue aumentando la bolsa de camiones que esperan a pasar la ITV, mientras se normaliza la situación tras el parón por el estado de alarma.

Según las cifras que maneja Fenadismer, hasta cuatro millones de vehículos han visto cómo sus inspecciones técnicas han caducado durante el período del estado de alarma y no han podido renovarlas.

Más áun con esta bolsa de vehículos, muchas estaciones de inspección solo atienden, ante la carga de trabajo acumulada, a vehículos ligeros y turismos, algo que implica que en provincias como Valencia, Barcelona, Cáceres Guadalajara, Albacete y Baleares no haya citas disponibles hasta septiembre.

De igual manera, en Asturias, Bilbao, Badajoz o Ávila, hay que esperar hasta agosto, mientras que Zaragoza, Huesca, Cantabria, Lleida, Soria, Burgos, León, Alicante y Huesca, los vehículos pesados deben aguardar hasta julio.

A juicio de la patronal, esta situación de colapso «va a suponer la paralización en las próximas semanas de miles de camiones, furgonetas y autobuses necesarios para el desarrollo de la actividad del transporte, ya que de lo contrario se arriesgan a ser sancionados y a que en caso de accidente el seguro no lo cubra por no tener pasada la revisión».

Así las cosas, la organización empresarial ha presentado un escrito de queja y una solicitud de amparo ante el Defensor del Pueblo, que la ha admitido a trámite para analizar si existe una posible vulneración de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución.